sábado, 28 de julio de 2007

PARTIPRAL: EL GIGANTE DE LA ZARZUELA


Nací en 1989 en USA como fruto del cruce entre Procida y Partition. Siendo yearling fui llevado hasta Deauville en Francia para ser subastado y sería ahí donde tendría mi primer contacto con la afición española. A los compradores que acudieron aquel día a las subastas no les agradaba mi aspecto, al parecer era bastante más grande de lo habitual, era un “gigante”. Sin embargo, entre los compradores apareció Christian Delcher, su opinión era opuesta a la del resto, según el era bastante ágil así que se decidió a comprarme. Fui rematado por 1,3 millones de pesetas y partí rumbo a España.
Debuté como corredor en el hipódromo de la Zarzuela, en el mes de noviembre de mi campaña a dos años. Me encontraba aún convaleciente de una lesión y acabé quinto de un lote en el que tomaron parte catorce participantes. Apenas se me trabajó con dureza a esta edad, así que esperaba demostrar mi clase la próxima temporada.
A tres años las cosas vuelven a torcerse, sufro varias lesiones y no regreso a las pistas hasta el mes de junio. Para esta etapa cambio de preparación, ahora mi preparador sería Mauri Delcher, hermano de Christian. Conseguí disputar tres carreras este año, de las cuales vencí en dos y completé la gemela en la restante. Eran carreras de poco nivel pero ya comenzaba a demostrar mi gran fuerza física.
En 1993 las lesiones nuevamente no tienen piedad conmigo, me hacen llegar tocado al Gobierno Vasco en el cual solo puedo ser quinto. Tal vez esta lesión tampoco me permitió llegar en mi plenitud al Antonio Blasco, en el cual logré una cuarta plaza. A pesar de ello fui nombrado como mejor velocista del año, pues no os había contado que gané cuatro carreras en distancias cercanas a la milla, entre ellas el Hispanidad. En la primavera de mis cinco años destrocé a los mejores velocistas del momento en el hipódromo de la Zarzuela. Llega la hora de la revancha, el Gobierno Vasco nuevamente, consigo rematar con gran fuerza en la recta de llegada pero Wavy Run me bate por una cabeza. Me desquito de esta derrota en la Zarzuela donde me adjudico por segunda vez el Hispanidad.
Para mi sorpresa soy llevado a Francia donde disputo nada más y nada menos que un grupo 3, para sorpresa de todos me impongo con una ventaja de casi un cuerpo. Mis propietarios se plantean la posibilidad de que corra sobre distancias superiores, así que soy de la partida en el Memorial Duque de Toledo que se disputa sobre 2400 metros, sin saber bien como, conseguí aniquilar por nueve cuerpos al segundo clasificado Alexandrovich. No me podía creer cual sería mi principal objetivo para la próxima campaña, nada más y nada menos que el prestigioso Arco del Triunfo en Francia.
A mis seis años llego a Francia para preparar el Arco, acabo sexto en un Grupo 1 y al parecer el resultado no gusta a mi propietario Enrique Sarasola (que al final del año anterior compró mi 50% al marqués de Miraflores), así que cambio de preparador, Eli Lellouche creo recordar. Con el paso de los meses mi rendimiento mejora y logro dos victorias en carreras de Grupo 2 y Grupo 3.
Ahora sí, llega el día en que se disputa el Arco del Triunfo. Durante el recorrido marcho en última posición pero despliego mi remate en la recta de llegada para acabar logrando una meritoria séptima plaza, pues logré superar a cinco ganadores de Grupo 1. Unas semanas después conseguí ser cuarto en un Grupo 1 sobre 3100 metros, pero se trataba de una distancia excesiva para mi y por ello no pude lograr mejor plaza. Regreso a Madrid para disputar el Memorial Duque de Toledo, en el cual consigo vencer por tres cuerpos a King Cobra prácticamente sin despeinarme.
Después de esta victoria realizo el viaje más largo de mi vida, me desplazo hasta Hong Kong donde afronto un Grupo 1 con un premio para el ganador de 50 millones de pesetas. De nuevo vuelvo a sorprender a todos los presentes conquistando la victoria en los 2400 metros de que constaba la prueba. Tras esta victoria un propietario oriental hace una oferta por mi de unos 100 millones de pesetas. Mis propietarios no pueden rechazar semejante oferta y me quedo en Oriente para buscar nuevos éxitos. Sin embargo, regresan los viejos fantasmas de las lesiones y me hacen correr en distancias excesivamente cortas. Nunca más lograría volver a entrar en el dinero y acabé disputando mi última carrera con 7 años allá por 1996.
Mis viejos propietarios regresan para adquirirme nuevamente, en esta ocasión mi destino sería la yeguada, donde se me encomienda la labor de engendrar a futuros campeones. Mis resultados son decepcionantes, tan solo cinco de mis hijos logran ganar alguna carrera. Sin duda son tiempos difíciles para ser semental en España, con el hipódromo de la Zarzuela clausurado el turf español no pasaba por su mejor momento.
Después de tan ajetreada vida, a mis catorce años en enero de 2003 sufrí unos problemas cardíacos que acabaron con mi vida. Desde entonces descanso en el firmamento, desde donde para mi alegría he podido volver a ver galopar a nuevas generaciones sobre las pistas de la Zarzuela. Unas pistas en las cuales siendo un gigante físicamente logré además ser un gigante deportivamente.

4 comentarios:

turftito dijo...

excelente, ameno y contado de forma divertida, ya espero el proximo, felicidades a the boss y yuls que vuelve a enriquecer el blog. gracias

THE BOSS dijo...

Muchas gracias Turftito, me alegro de que te haya gustado. Tus comentarios me animan a seguir escribiendo, siempre es agradable recibir palabras de admiración. Saludos

limpid dijo...

fantastico y espectacular , un documento excelente amigo the boss me ha gustado mucho tanto el documento como el blog , porque es renombrar los grandes caballos de la historia del turf que muchos los tenemos olvidados un saludo

pd: espero ver el caballo de tu adivinanza aqui porque para lo que gano no lo encuentro por ningun lado un saludo y animo a todos los turferos que se animen ha hacer tus adivinanzas que aun no estan resueltas un saludo amigos turferos

Joaquín Martínez Navajas dijo...

Excelente amigo! Fuíste uno de los grandísimos que no fuimos tantos. Y en el arco se te ve rematar ante caballos impresionantes.
Un abrazo,
EL SEÑOR